EL ENEAGRAMA    
por Lluís Vilalta
Psicòlogo y PNL-Coach

El término "eneagrama" se deriva del griego "enneas", que significa nueve , y “gramma”, que significa signo. El eneagrama está representado por un círculo, dentro del cual se encuentran circunscritos un hexagrama y un triángulo equilátero. El círculo representa la unidad, el todo; el triángulo hace referencia a la ley universal del tres, a las tres fuerzas básicas (activa, pasiva y neutra/conciliadora) que configuran nuestra psique y la vida en general. El hexagrama junto con el círculo se refiere a la ley del siete, que guarda relación con la dinámica de cualquier proceso creativo.

Los nueve puntos de contacto de las figuras con el círculo, en psicología se refieren a los nueve tipos fundamentales de personalidad o eneatipos que surgen de la particular percepción que tenemos de nosotros mismos y del mundo.

El eneagrama explica que cada ser humano posee una esencia, con la que debe conectar en esta vida. La desconexión con esta esencia genera un hueco, un vacío psíquico que es compensado con una máscara, la personalidad, que no es más que un conjunto de estrategias y mecanismos de supervivencia que conllevan una particular percepción del mundo y de uno mismo. La pérdida de la confianza básica en la actividad amorosa que subyace en toda manifestación universal genera el mecanismo protector del ego, que en el fondo encuentra su base en el miedo. Este ego es una máscara, es una fijación, un hábito de pensamiento, sentimiento y acto, que debe ser descubierto y desmontado. Cada fijación lleva asociada una pasión o compulsión básica, al tiempo que una virtud. Para mantener nuestra compulsión básica de una forma “coherente” con nuestra particular percepción de las cosas, necesitamos la concurrencia de determinadas mecanismos de defensa y una estructura mental determinada (fijaciones). Por tanto, el trabajo con el eneagrama nos ayuda al conocimiento de uno mismo y, en la medida que facilita la conexión con la esencia característica de nuestro ser, favorece el despliegue armonioso de nuestro ser. El eneagrama es un mapa de la psicología humana. Es una herramienta clara, sencilla y precisa, que nos ayuda a adentrarnos en el territorio de nuestra psique.

El trabajo de crecimiento personal, bajo la perspectiva del eneagrama, conlleva en primer lugar el descubrimiento de los patrones de pensamiento, emoción y acción que han construido de forma inercial nuestra personalidad. Para ello se trata de descubrir la armadura o máscara bajo la que nos protegemos e incluso escondemos nuestras debilidades. Por ello se habla de “desvelamiento”. Desvelar significa descubrir, a la vez que quitar el velo. Nuestra personalidad es una máscara. ¿Qué hay debajo de la máscara? Para quitar ese velo que encorseta nuestra visión del mundo y limita nuestro radio de acción, primero hay que atreverse a mirar hacia dentro, mirarse a uno mismo y “descubrirse”.

Calidad de vida y conciencia van de la mano. El eneagrama nos ayuda a tomar conciencia de quiénes somos y por qué actuamos. Esta toma de conciencia nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás; por tanto: a elegir con mayor conocimiento nuestro “camino vital”, a responder a las vicisitudes de la vida de una forma más adaptativa y a mejorar nuestras relaciones con los demás.

Valores de la ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DEL ENEAGRAMA (IAE)

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