PSICODRAMA

 


Con los años, nuestra mente ha construido todo un entramado de justificaciones a nuestro comportamiento, a la par que un sinnúmero de zonas oscuras que nos impiden reconocer las conductas no adaptativas . No obstante, aunque no seamos conscientes de ello, nuestro comportamiento es reflejo espontáneo y resultado de nuestro particular “modo inconsciente de vivir y de relacionarnos con el mundo”. Mientras sea el inconsciente quien nos domine, es difícil que se produzca un crecimiento y un desarrollo inteligente de nuestro ser.

Las técnicas dramáticas, aplicadas en psicoterapia, son un medio que canalizan la manifestación de nosotros mismos, que nos ayudan a poner de manifiesto esas zonas oscuras, esas inercias conductuales y mecanismos de defensa que nos resistimos a ver. El cuerpo teórico del psicodrama fue elaborado por Jacob Leví Moreno y sus seguidores.

Hay tres fases en una dramatización:

•  El caldeamiento : es una fase de preparación en la que el grupo genera una disposición emocional propicia que le permita abordar una sesión de trabajo de forma relajada y espontánea.

•  La representación : en esta fase el grupo plantea sus conflictos, sus dificultades y lo hace no narrándolo, sino actuando. Los personajes internos que cada uno lleva afloran, aparecen junto a nosotros y fuera de nosotros. Es la externalización del mundo interno de los protagonistas.

•  La lectura : en esta fase se comparte con el grupo la experiencia vivida. Esta es una fase muy importante, pues debe llevar al reconocimiento de ese mundo interior inconsciente, y fundamentalmente de la compulsión básica que nos domina .